viernes, 26 de junio de 2009

¿Si les firmo ante notario que puedo volar votan por mi?

La propuesta de exigir a los candidatos que firmen ante notario sus propuestas de campaña cumple con un espíritu recto y una buena intención; sin embargo es, como muchas de las propuestas que intentan hacer un cambio en el país, ineficiente y, en el mejor de los casos, incompleta (por no decir torpe).

¿Por qué exigir a los candidatos que firmen sus propuestas de campaña ante notario? Porque no les creemos; porque prometen y prometen y sólo cumplen el compromiso tácito, y por todos tolerado, de hacer un mal trabajo y llenarse los bolsillos con dinero del erario (en la mayoría de los casos al menos, pues seguro habrá algún representante público honesto… si lo conocen díganme). ¿De qué sirve que firmen compromisos de campaña ante notario? De nada.

El compromiso notarial lo único que logrará será hacer las veces de panfleto de campaña, para el cual desembolsarán grandes sumas de dinero pues los notarios no son baratos, mediante el cual, al terminar sus vacaciones de servidores públicos, les podremos decir: “Oye, no cumpliste. ¿Ahora cómo le hacemos?” y nos responderán: “Hazle como quieras, me comprometí a cumplir, no me comprometía que si no cumplía pasaba algo. Perdón, no se pudo y ya.”

Así es, el compromiso no sirve de nada, más que por el gasto y la ilusión, si no incluye consecuencias sobre el incumplimiento. Si no es así, ¿por qué todos los candidatos corren por su notario?, si tuviera algún poder coercitivo ese compromiso, ¿harían lo mismo?

Mientras la poca reflexión abunde en la sociedad, y se sienta contenta con placebos, la exigencia a la clase política seguirá siendo la de hoy… nula.

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